Me educaron para ser una “niña buena”. Mi mamá se disgustaba muchísimo si no actuaba como ella esperaba y de chiquita experimentaba con mucha tristeza y culpa su rechazo temporal. “Si me portaba bien” me sentía querida; en cambio, si mostraba el más mínimo indicio de rebeldía recibía como castigo su frialdad un rato, para […]
Continuar leyendoMore Tag